Porque la misma palabra revive cada día al despertar,duerme durante la noche, y salta de la cama todas las mañanas para seguir acompañandome.
Ahora es niebla y vaho, que va a cegarme, presiento,durante mucho tiempo más.
lunes, 16 de noviembre de 2009
martes, 3 de noviembre de 2009
Ideas indescriptibles
Allí, en la colina, la ví desnuda, sólo una cinta negra en la cintura la vestía, la acariciaba, sujeta con el viento que tiraba con fuerza de los dos extremos hacia el mismo sitio, la abrazaba sin envolverla.
Esa cinta, al igual que su pelo, parecía no sucumbir a los efectos de la gravedad, pero ella seguía con los pies en el suelo, descalzos, como queriendo impregnarse de naturaleza viva, dirigiendo su mirada hacia ningun sitio concreto, intentando abarcar todo el horizonte, que al contrario de lo que pueda parecer, era este el que observaba su desnudez manchada por una cinta negra, como una obra de arte, y no al revés, no era ella la que observaba con esos ojos perdidos teñidos de ausencia, era el mundo el que la miraba a ella, el que por una vez esta a sus pies, admirándola.
(La imagen grabada de un sueño permanente. El cuadro perfecto.)
Esa cinta, al igual que su pelo, parecía no sucumbir a los efectos de la gravedad, pero ella seguía con los pies en el suelo, descalzos, como queriendo impregnarse de naturaleza viva, dirigiendo su mirada hacia ningun sitio concreto, intentando abarcar todo el horizonte, que al contrario de lo que pueda parecer, era este el que observaba su desnudez manchada por una cinta negra, como una obra de arte, y no al revés, no era ella la que observaba con esos ojos perdidos teñidos de ausencia, era el mundo el que la miraba a ella, el que por una vez esta a sus pies, admirándola.
(La imagen grabada de un sueño permanente. El cuadro perfecto.)
domingo, 25 de octubre de 2009
Próxima parada solicitada.
Algún día escribiré en tickets de autobús la historia vivida en años, omitiendo fechas y números, contando secretos y voces a lo lejos, la escribiré con susurros y con recortes de fotos antiguas.
Te diré una cosa, nunca apago la luz por las noches, siempre espero que vengas a verme, y no quisiera verte aparecer con un buen golpe porque no has visto la estanteria del pasillo.
Por cierto señor, ¿porqué le cuento todo esto? De verdad lo siento, últimamente se me va el santo al cielo, ya tomo asiento no se preocupe, pero antes cóbreme el viaje y no olvide mi ticket, hay algo importante que debo empezar a escribir.
Te diré una cosa, nunca apago la luz por las noches, siempre espero que vengas a verme, y no quisiera verte aparecer con un buen golpe porque no has visto la estanteria del pasillo.
Por cierto señor, ¿porqué le cuento todo esto? De verdad lo siento, últimamente se me va el santo al cielo, ya tomo asiento no se preocupe, pero antes cóbreme el viaje y no olvide mi ticket, hay algo importante que debo empezar a escribir.
domingo, 18 de octubre de 2009
Copa
Pienso que unos granos de café no pueden cambiar el sabor de un licor... o quizás sea el complemento necesario para hacerlo perfecto. ¿Quién hace el papel de licor, y quién el de café? Sería una triste sorpresa cumplir el papel de posavasos.
viernes, 2 de octubre de 2009
Peces de colores en peceras de cristal.
Nunca es demasiado tarde para tener miedo, para combatirlo, para deshacerlo, para evaporarlo, o para guardarlo en un cajón hasta mañana.
Di que quizás es tarde para otra cosa, para hablar, para tomar decisiones, pero no para eso.
¿Te acuerdas tú? ¿Te acuerdas de la lluvia, del parque donde los bancos eran de papel, y la tierra siempre olía a humedad?
Ya hemos perdido la memoria, mejor será creer que somos peces.
Pregúntame si no encuentras la salida, si te falta el aire, pero no recuerdes que pasó ayer o el mes pasado.
Estaría bien eso de que cada mañana fuera un "nacer de nuevo", un despertar eterno.
Fundidos en agua, siendo líquidos, siendo transparentes. Pero ten cuidado con el calor que podamos emanar, no sea que empieces a evaporarte, y te fundas con el miedo.
Agua.
Di que quizás es tarde para otra cosa, para hablar, para tomar decisiones, pero no para eso.
¿Te acuerdas tú? ¿Te acuerdas de la lluvia, del parque donde los bancos eran de papel, y la tierra siempre olía a humedad?
Ya hemos perdido la memoria, mejor será creer que somos peces.
Pregúntame si no encuentras la salida, si te falta el aire, pero no recuerdes que pasó ayer o el mes pasado.
Estaría bien eso de que cada mañana fuera un "nacer de nuevo", un despertar eterno.
Fundidos en agua, siendo líquidos, siendo transparentes. Pero ten cuidado con el calor que podamos emanar, no sea que empieces a evaporarte, y te fundas con el miedo.
Agua.
domingo, 27 de septiembre de 2009
12, 11, 10, 9 ...
Quiso volver a su ciudad natal, cumplir sus últimos años en la casa de su infancia, caminar hacia el pasado como si el presente no existiera, como si ni siquiera existieran atisbos de un futuro. Quería volver, volver a lo vivido, hacer de sus últimos años una cuenta atrás, acabar muriendo en el momento en que nació.
Verás, te explico:
Nostalgia, sólo era eso, echaba de menos aquellos años, en los que el aire era distinto, el silencio de una tarde era menos triste, y los domingos de hastío eran "lo mejor del mundo".
El presente era bien distinto, se respiraba aire contaminado a cada paso, los silencios eran eternos, y los domingos eran idénticos a los otros seis días de la semana.
Quería borrar esa imagen, desaparecer de ese mundo, y volver al mundo ya vivido, repetir lo que ya fue bueno, y no vivir algo trágico por el simple hecho de ser nuevo.
Avanzar hacia un pasado, "descumplir" años cada 8 de Abril, vivir cada día como ya habían sido vividos, decreciendo... para acabar "no naciendo", muerta, y sin haber existido jamás.
Verás, te explico:
Nostalgia, sólo era eso, echaba de menos aquellos años, en los que el aire era distinto, el silencio de una tarde era menos triste, y los domingos de hastío eran "lo mejor del mundo".
El presente era bien distinto, se respiraba aire contaminado a cada paso, los silencios eran eternos, y los domingos eran idénticos a los otros seis días de la semana.
Quería borrar esa imagen, desaparecer de ese mundo, y volver al mundo ya vivido, repetir lo que ya fue bueno, y no vivir algo trágico por el simple hecho de ser nuevo.
Avanzar hacia un pasado, "descumplir" años cada 8 de Abril, vivir cada día como ya habían sido vividos, decreciendo... para acabar "no naciendo", muerta, y sin haber existido jamás.
lunes, 21 de septiembre de 2009
1ª contradicción: Teorías inversamente proporcionales
¿Porqué algo bonito puede llegar a ser indiscutiblemente triste?
Contradicciones, que vienen en papel de regalo, como si lo que parece el mejor regalo del mundo se convirtiera en la peor desgracia...
No se en qué momento se mezclan las emociones hasta el punto de confundirlas, de pisarse unas a otras, se ocultan y se disfrazan, ponen máscaras alegres a ojos llenos de lágrimas, creemos ver miradas tristes que suenan a sonrisas de placer, y no, en realidad no hay nada. Cuando parece que en nuestra cajita escondida tenemos todo lo que tenga ciertas dimensiones, está vacía.
Cuarenta mil vestidos en el armario y sigues desnuda, te gritan y no oyes nada, un murmullo indescifrable que se pierde en el viento, treinta pares de zapatos, y tú, andas deslcalza, folios y folios escritos guardados con cariño, y... los miras, y están en blanco.
Somos como esponjas,estamos vacíos, secos, y nos empeñamos en ponernos bajo el grifo más cercano, hasta que ya no podemos contener más agua, y volvemos a empezar, vacíos, secos.
Quizás mañana haya olvidado que esto, mi vida, es una contradicción constante, y empiece de nuevo, acumulando emociones y sentimientos en mi cajita escondida, volveré a contar las cosas que hay en ella, las miraré, las recordaré, y en un segundo, volverá a estar vacía.
Son tantas cosas las que quiero decir, que acabo diciendo nada, pero no me importa, esa es la suerte de vivir en mi, sabes de que hablo, y no necesitas palabra alguna para acabar dandote cuenta, de que nunca dejarás de ser una esponja, una caja vacía, un armario sin ropa, o un folio en blanco.
Contradicciones, que vienen en papel de regalo, como si lo que parece el mejor regalo del mundo se convirtiera en la peor desgracia...
No se en qué momento se mezclan las emociones hasta el punto de confundirlas, de pisarse unas a otras, se ocultan y se disfrazan, ponen máscaras alegres a ojos llenos de lágrimas, creemos ver miradas tristes que suenan a sonrisas de placer, y no, en realidad no hay nada. Cuando parece que en nuestra cajita escondida tenemos todo lo que tenga ciertas dimensiones, está vacía.
Cuarenta mil vestidos en el armario y sigues desnuda, te gritan y no oyes nada, un murmullo indescifrable que se pierde en el viento, treinta pares de zapatos, y tú, andas deslcalza, folios y folios escritos guardados con cariño, y... los miras, y están en blanco.
Somos como esponjas,estamos vacíos, secos, y nos empeñamos en ponernos bajo el grifo más cercano, hasta que ya no podemos contener más agua, y volvemos a empezar, vacíos, secos.
Quizás mañana haya olvidado que esto, mi vida, es una contradicción constante, y empiece de nuevo, acumulando emociones y sentimientos en mi cajita escondida, volveré a contar las cosas que hay en ella, las miraré, las recordaré, y en un segundo, volverá a estar vacía.
Son tantas cosas las que quiero decir, que acabo diciendo nada, pero no me importa, esa es la suerte de vivir en mi, sabes de que hablo, y no necesitas palabra alguna para acabar dandote cuenta, de que nunca dejarás de ser una esponja, una caja vacía, un armario sin ropa, o un folio en blanco.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Me inventé un cuento para ti...
Érase una vez, un remolino de viento que quería parar, estaba mareado.
Llevaba años dando vueltas alrededor del mundo y no conocía nada, todo lo pasaba de largo sin poder fijar la vista nunca.
Un dIa, cuando ya estaba cansado de viajar y viajar sin rumbo, el pobre remolino se enfadó, y quiso disolverse.
Se concentró mucho, apretó fuerte fuerte para ver si el aire chocaba entre si y surtía efecto, pero nada, no funcionaba... asi que echó a llorar de impotencia.
Las lágrimas empezaban a pesar, se hacían hueco entre el aire, y lo inundaban todo.
El remolino empezó a caer, cada vez más y más.
(Daba la casualidad, de que en esos momentos cruzaba el pacífico)
En cuanto descendio lo suficiente...rozó el mar y las lagrimas se fundieron con las olas.
Con esto, el viento se disipó, y el remolino se convirtió, en blanca espuma de mar.
Contento, aunque no satisfecho aprendió a nadar, ya que el sólo sabía volar, y así, llegó a la orilla de una isla preciosa, reposó sobre la arena, y cuando el agua se evaporó, se convirtió en polvo, arena blanca de playa, pura.
Una vez convertido en arena, ya no quiso pedir más... volvería a ser aire cuando quisiera, y viajaría a donde le apeteciera, buscando un nuevo hogar siempre que lo necesitara, pero desde ese día, el remolino, que pudo ser aire, agua y tierra, fue feliz, viendo pasar a otros, mientras el reposaba sereno sobre cada paraje bello del mundo.
Llevaba años dando vueltas alrededor del mundo y no conocía nada, todo lo pasaba de largo sin poder fijar la vista nunca.
Un dIa, cuando ya estaba cansado de viajar y viajar sin rumbo, el pobre remolino se enfadó, y quiso disolverse.
Se concentró mucho, apretó fuerte fuerte para ver si el aire chocaba entre si y surtía efecto, pero nada, no funcionaba... asi que echó a llorar de impotencia.
Las lágrimas empezaban a pesar, se hacían hueco entre el aire, y lo inundaban todo.
El remolino empezó a caer, cada vez más y más.
(Daba la casualidad, de que en esos momentos cruzaba el pacífico)
En cuanto descendio lo suficiente...rozó el mar y las lagrimas se fundieron con las olas.
Con esto, el viento se disipó, y el remolino se convirtió, en blanca espuma de mar.
Contento, aunque no satisfecho aprendió a nadar, ya que el sólo sabía volar, y así, llegó a la orilla de una isla preciosa, reposó sobre la arena, y cuando el agua se evaporó, se convirtió en polvo, arena blanca de playa, pura.
Una vez convertido en arena, ya no quiso pedir más... volvería a ser aire cuando quisiera, y viajaría a donde le apeteciera, buscando un nuevo hogar siempre que lo necesitara, pero desde ese día, el remolino, que pudo ser aire, agua y tierra, fue feliz, viendo pasar a otros, mientras el reposaba sereno sobre cada paraje bello del mundo.
martes, 15 de septiembre de 2009
Sueños en mil colores.
Fotos en pedazos de recuerdo, trocitos de papel amontonado sobre unas sábanas de invierno.
Nubes de algodón en la ventana, esperando que te acurruques sobre ellas y sueñes con las estrellas.
Burbujas de naranja, que transportan sonidos de colores.
Huellas en la nieve, y hojas de otoño en un tejado.
Lineas que no acaban, cuadros descolgados.
Letras transformadas en palabras sin sonido, duermen en tus sábanas, forman parte de tus fotos, andan por la nieve hasta alcanzar a las estrellas, llaman a las nubes, que en burbujas de naranja, las trasladan al tejado, juegan con las hojas, hacen ruido, descuelgan cuadros y traen desorden.
Todo está revuelto, y tu habitación está vacía, solo hay dos trozos de papel enredados en la cama. Una foto que recuerda cosas sin sentido, cosas extrañas, todo aquello que no existe, solo ha sido un sueño... Se te acabó la magia.
¿Alguna vez has soñado algo que no puedes explicar, pero que te hacía despertarte con una inexplicable sonrisa?
domingo, 6 de septiembre de 2009
Vivía tras una cortina. Aprendió a hablar escuchando el murmullo de la gente que pasaba día tras día bajo su balcón. Aprendió el nombre de las estrellas mirándolas cada noche, presentándose a cada una de ellas, y estas a su vez contestándole con una breve presentación de sus formas, sus nombres y sus tipos de luz.
Aprendió a vivir gracias a todo lo que su vista alcanzaba a ver desde aquella ventana, y todo lo que su oido llegaba a escuchar.
Tantas y tantas cosas... y ella sabía que formaba parte de todo aquello, que era una pieza esencial en la vida de esa calle, de ese cielo, o de esas mañanas y noches.
Sabía de la existencia de todos y cada uno de los que por alli pasaban asiduamente, sus nombres, qué hacían, a qué se dedicaban, y de qué hablaban cuando se encontraban unos con otros, escuchaba sus problemas, y pensaba soluciones que nunca decía.
Ella los conocía a ellos, y nadie sabía de su existencia. Una chica tras una ventana que tenía ojos de fantasma, y voz de muda.
Formaba parte del mundo, sin formar parte de ninguna vida, su vida era la de los demás. La suya, sólo cinco sentidos aislados, tras una cortina blanca, y un cristal empañado.
domingo, 30 de agosto de 2009
Un billete de ida.
Cuando te quedas tan solo que hasta el viento calla, las nubes se van, la luna mengua, y un teléfono jamás suena... Piensas que quizas en alguna parte del mundo las cosas se vuelvan del revés, alli donde es de noche cuando aqui día, o donde son las cuatro cuando aqui las doce, quizas alli encuentres una sonrisa cuando solo tengas lágrimas.
Y es entonces, cuando te sientes asi, que quieres hacer el viaje más largo de tu vida y no volver jamás.
Y es entonces, cuando te sientes asi, que quieres hacer el viaje más largo de tu vida y no volver jamás.
viernes, 28 de agosto de 2009
Silencio a Gritos
Y hoy debo hablar y gritar, porque el silencio empieza a inundar esta habitación. Es denso y feo, y he de cambiarlo. Es un silencio extraño, tanto, que llega a ser ensordecedor. Se oyen las ideas, martilleantes y agudas. Como si la gente, de pronto, enmudeciera en medio de cualquier plaza perdida en alguna ciudad del mundo, y sólo pudiéramos escuchar sus pensamientos enmarañados, unos sobre otros. Sería horrible, desconcertante, un mundo de locos, un mundo mudo y ruidoso.
Esa es la sensación que me invade, estando sola, con esas desordenadas voces internas.
Ya no puedo hablar contigo porque te has ido, y hablar sola siempre ha sido cosa de locos, ¿o es más de locos taparse los oidos cuando las voces no son reales?
Deja de pensar, quédate muerta por dentro, y gritale al silencio para que deje de existir.
Esa es la sensación que me invade, estando sola, con esas desordenadas voces internas.
Ya no puedo hablar contigo porque te has ido, y hablar sola siempre ha sido cosa de locos, ¿o es más de locos taparse los oidos cuando las voces no son reales?
Deja de pensar, quédate muerta por dentro, y gritale al silencio para que deje de existir.
miércoles, 26 de agosto de 2009
Botas de agua para saltar los charcos
Preparada, salió a la calle con un periódico bajo el brazo y las botas de agua en los pies. Presentía que llovería, porque el cielo le habia gruñido esa mañana, pero a ella no le importaba, solo se sentía un poco apenada por el sol, que asustado, no habia querido levantarse hoy de la cama.
Aun así, le encantaban los dias en los que el sol dormía más de la cuenta, como hoy, asi que se dirigió a su banco favorito del parque con paso lento.
Rodeada de oscuridad escuchó atentamente las conversaciones entre nubes, entretanto, una gota se acercaba presurosa a su nariz.
¡Bien! ¡Ya ha empezado!
Se levantó, dispuesta a llegar a casa empapada, había dejado atrás el paraguas porque asi era ella, disfrutaba con cada sensación, por insignificante que fuera a ojos de los demas.
Gente atravesando el parque a toda prisa, ¿qué de malo tiene mojarse un poco? pensó.
En menos de 5 minutos el cielo empezó a descargar su ira con fuerza, colocó el periódico sobre su cabeza, siempre quiso hacerlo, como en las películas, cuando la lluvia te pilla por sorpresa y te cubres con lo que tienes más a mano, pero a ella no le habia sorprendido, pensó muy bien que quería hacer con ese el periódico cuando lo cogió del sillón de papá.
Empezó a correr... buscaba charcos, se sentía viva, la lluvia hacía que olvidara todos sus temores, al menos por un momento, olvidaba sus constantes visitas al médico, olvidaba los días entre sábanas, las semanas que pasaba sin ver el sol, olvidó aquella horrible frase: !Sólo dos meses, quizas tres", aquellas palabras que humedecian a diario los ojos de su madre.
Pero ya nada importaba, ella se sentía bien teniendo frío, empapada, saltando de charco en charco, sentía, lo que sabía que no podría volver a sentir. Todos los días experimentaba algo nuevo, al menos... regresaba a casa con una sonrisa, y era lo que pretendía exactamente, que todos olvidaran al igual que ella, y sólo recordaran esa sonrisa.
A todos deberían decirnos alguna vez: "Dos meses, quizás tres" Aprenderíamos a vivir, a disfrutar del mundo con cada uno de los sentidos y tendriamos mil sonrisas que recordar siempre.
Aun así, le encantaban los dias en los que el sol dormía más de la cuenta, como hoy, asi que se dirigió a su banco favorito del parque con paso lento.
Rodeada de oscuridad escuchó atentamente las conversaciones entre nubes, entretanto, una gota se acercaba presurosa a su nariz.
¡Bien! ¡Ya ha empezado!
Se levantó, dispuesta a llegar a casa empapada, había dejado atrás el paraguas porque asi era ella, disfrutaba con cada sensación, por insignificante que fuera a ojos de los demas.
Gente atravesando el parque a toda prisa, ¿qué de malo tiene mojarse un poco? pensó.
En menos de 5 minutos el cielo empezó a descargar su ira con fuerza, colocó el periódico sobre su cabeza, siempre quiso hacerlo, como en las películas, cuando la lluvia te pilla por sorpresa y te cubres con lo que tienes más a mano, pero a ella no le habia sorprendido, pensó muy bien que quería hacer con ese el periódico cuando lo cogió del sillón de papá.
Empezó a correr... buscaba charcos, se sentía viva, la lluvia hacía que olvidara todos sus temores, al menos por un momento, olvidaba sus constantes visitas al médico, olvidaba los días entre sábanas, las semanas que pasaba sin ver el sol, olvidó aquella horrible frase: !Sólo dos meses, quizas tres", aquellas palabras que humedecian a diario los ojos de su madre.
Pero ya nada importaba, ella se sentía bien teniendo frío, empapada, saltando de charco en charco, sentía, lo que sabía que no podría volver a sentir. Todos los días experimentaba algo nuevo, al menos... regresaba a casa con una sonrisa, y era lo que pretendía exactamente, que todos olvidaran al igual que ella, y sólo recordaran esa sonrisa.
A todos deberían decirnos alguna vez: "Dos meses, quizás tres" Aprenderíamos a vivir, a disfrutar del mundo con cada uno de los sentidos y tendriamos mil sonrisas que recordar siempre.
lunes, 24 de agosto de 2009
Entremos... y estrenemos
Me he alquilado una nueva casa, un nuevo rinconcito en el que vivir, porque para mi, esto es vivir. Contar, escribir, transmitir sensaciones como lluvia de otoño y puestas de sol en el jardin.
Antes vivía a oscuras, sin conexión con el mundo exterior, y asi era mi casa, carente de puertas y ventanas, nunca recibía visitas, ni una triste mirada.
Mis ojos salados día tras día por sentirme sola, crearon un mar de lágrimas en el jardín, y uniendo destellos de nostalgia me amaneció, creé un nuevo sol que me saludaba y me daba los buenos días. Pero no era real, era mío, pero nacido de un sueño constante.
Un día me dispuse a salir de alli, a despertar, y así lo hice.
Caminé y caminé hasta el final de mi jardin, y tras esos destellos que me nublaban, tropecé con una puerta, siempre había estado alli, no la había visto jamás porque nunca miré mas allá de mi sol.
Me detuve ante ella, eché un último vistazo a mi mundo onírico, y con la mano temblorosa logré empujar el pomo. Una vez asomé la cabeza, cogí impulso dejando atrás mi casa, mi vida, mi jardin y todas aquellas luces diminutas que me acompañaron durante años.
Al salir, aparecí ante una página en blanco, ante esta página en blanco y una vez aqui, he abierto las ventanas de par en par, para que entre la luz, para que se cuelen las miradas, y para recibir visitas, no importa si te conozco, o si no, solo pretendo no volver a estar sola nunca más.
Gracias, y... entra y sientate, voy a contarte una historia. ¿Un café?
Antes vivía a oscuras, sin conexión con el mundo exterior, y asi era mi casa, carente de puertas y ventanas, nunca recibía visitas, ni una triste mirada.
Mis ojos salados día tras día por sentirme sola, crearon un mar de lágrimas en el jardín, y uniendo destellos de nostalgia me amaneció, creé un nuevo sol que me saludaba y me daba los buenos días. Pero no era real, era mío, pero nacido de un sueño constante.
Un día me dispuse a salir de alli, a despertar, y así lo hice.
Caminé y caminé hasta el final de mi jardin, y tras esos destellos que me nublaban, tropecé con una puerta, siempre había estado alli, no la había visto jamás porque nunca miré mas allá de mi sol.
Me detuve ante ella, eché un último vistazo a mi mundo onírico, y con la mano temblorosa logré empujar el pomo. Una vez asomé la cabeza, cogí impulso dejando atrás mi casa, mi vida, mi jardin y todas aquellas luces diminutas que me acompañaron durante años.
Al salir, aparecí ante una página en blanco, ante esta página en blanco y una vez aqui, he abierto las ventanas de par en par, para que entre la luz, para que se cuelen las miradas, y para recibir visitas, no importa si te conozco, o si no, solo pretendo no volver a estar sola nunca más.
Gracias, y... entra y sientate, voy a contarte una historia. ¿Un café?
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