Róbame el tiempo que me sobra y se vuelve eterno, el que
temo perder en algún momento. Rómpeme las costillas a risas, y lléname los
pulmones de ese aire tuyo, que quiero respirarte eternamente.
Vacíate en mí siempre que puedas, haciéndome un hueco en tu
esternón para quedarme.
Vente al parque conmigo, que jugaremos como niños, que
reiremos como ingenuos.
Úsame cuánto quieras, que no me daré cuenta, que seguiré tus
pasos y los pegaré a mi sombra para no estar sola.
Quiero llorar contigo, y reír contigo, y escaparme contigo,
ir a cualquier lugar que espere nuestra llegada.
Llévate este vacío tan negro, que no quiero verlo cuando despierte, porque me nubla la vista hasta el punto de dolerme.
Cuéntame tus historias para que sepa quién eres y poder
pedirte que no te vayas.
O no me digas nada y vete, pero haz todo lo que ya he
pedido: Róbame, lléname, vacíate, ven, úsame, y déjame un buen recuerdo de lo
que me dejaste conocer de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario